Un pedacio de mí
Es una celebración íntima del afecto cotidiano y de cómo compartir lo simple puede dar sentido a los días. Juanpe encuentra en su comunidad virtual una forma de compañía: un espacio donde puede ser él mismo, y donde cada vídeo se convierte en un puente hacia los demás. A veces, no es el pastel lo que se ofrece, sino un pedacito de uno mismo. Y eso, entregado con cariño, basta para conectar.
UN PEDACITO DE MÍ
Por Mario Gómez
INT. CAFETERÍA – DÍA
Juanpe, un hombre de unos 45 años, está solo en una cafetería. Frente a él, una tarta impecable. Coloca con mimo su móvil en un soporte y empieza a grabar. Lo que sigue es el contenido de su vídeo.
JUANPE
—Hoy cumplimos 758 días juntos... Quería algo especial. Esta tarta... esta tarta es un regalo.
(Con la cuchara parte un trozo para mostrar el interior. Se lo piensa antes de seguir.)
JUANPE
—¿Os acordáis del programa 225? Aquella tarta... Se parece, sí, pero no. Aquella era otra liga. Aunque esta tampoco está nada mal.
Corte de plano
JUANPE
—La tarta Sacher está sobrevalorada. Al final, es solo chocolate. Los que visteis el especial de Viena ya sabéis que me quedo con la de la abuela, la de toda la vida.
(Sonríe con nostalgia)—Si os lo perdisteis, lo tenéis en la lista de vídeos, pinchad ahí.
Corte de plano
JUANPE
—Santi es un bromista, ya sabéis cómo es... Siempre dice que si me gusta esto, que si me gusta lo otro... ¡Ni caso le hagáis!
Corte de plano
JUANPE
—Y no, por mi cumple no voy a ir a La Dulce Palmerita. No voy a dar pistas, ¿eh? Pero allí no.
Corte de plano
JUANPE
—Podéis dejar vuestros comentarios aquí abajo... ya sabéis dónde.
(Señala la parte inferior de la pantalla. Sonríe con esfuerzo.)
JUANPE
—Y como siempre... gracias por estar ahí. Ya queda menos para los 800 días. Dadle a like, suscribíos...
Apaga la grabación. Silencio. Mira la pantalla: 0 comentarios. 0 suscriptores. Suspira. Se queda mirando la tarta durante unos segundos. No la toca. Se levanta. Se marcha.
FIN