Es crucial que las empresas estén preparadas para posibles interrupciones en servicios clave, como los pagos online o las plataformas de venta. Si tu negocio depende de un solo canal externo, corres el riesgo de quedar colgado si ese servicio deja de funcionar. Tener tu propia página web empresarial te permite controlar tus ventas y seguir operando de manera autónoma, incluso en momentos de crisis.
Contar con proveedores locales o cercanos puede ser una estrategia clave para minimizar riesgos logísticos. En tiempos de incertidumbre, la dependencia de cadenas de suministro internacionales puede ser peligrosa. Diversificar tus fuentes de productos y asegurarte de que tus inventarios sean estables es esencial para mantener la operación de tu negocio sin sobresaltos.
La seguridad de tu infraestructura digital es vital. Con servidores bien ubicados y copias de seguridad periódicas, te aseguras de que tu negocio esté protegido ante cualquier emergencia. Tener una página web propia también te otorga independencia, evitando que factores externos afecten directamente tu capacidad para vender y ofrecer productos a tus clientes.