Lo importante era estar ahí

Es una carta entre generaciones, tejida con silencios torpes y frases hechas. Habla de los consejos que nos dieron nuestros padres, desfasados por el tiempo pero llenos de intención. Aunque el mundo haya cambiado, permanece intacto el impulso de cuidar, de guiar y de dejar algo sembrado antes de que la vida se nos escape entre los dedos. A veces, el verdadero mensaje no está en lo que se dice, sino en el amor que subyace al deseo de decirlo.
LO IMPORTANTE ERA ESTAR AHÍ
Por Mario Gómez
EXT. CAMPO ABIERTO – TARDE
Un cielo despejado. El sol comienza a bajar.
Un PADRE de 49 años, algo desaliñado, con la mirada viva y las manos en constante movimiento, como si cada palabra que piensa tuviera que abrirse paso a empujones en el aire, está apoyado en una vieja valla de madera.
A su lado, su HIJO de 10 años, callado, observador y tranquilo.
Ambos miran hacia un punto lejano del campo, fuera de plano.
PADRE
El niño asiente sin decir nada.
PADRE
Pausa. Respira. Cambia de postura.
PADRE
Mira hacia el sol, entrecierra los ojos, molesto por el destello.
PADRE
Abre los ojos y mira a su hijo.
PADRE
Levanta el dedo índice y lo hace girar en el aire, de abajo hacia arriba, como si agitara una idea que va tomando fuerza.
PADRE
El niño gira un poco la cabeza hacia él, con una ceja levantada.
PADRE
Extiende el brazo con la palma de la mano plana, los dedos juntos, apuntando hacia adelante. Hace un leve movimiento, como empujando el aire, como diciendo “tira pa’lante”.
PADRE
Piensa un segundo.
PADRE
El niño arranca una brizna de hierba y se la pone en la boca. Mira hacia el árbol del fondo.
PADRE
Se da un golpe en el pecho.
PADRE
Saca el puño y lo levanta a la altura de su cara.
PADRE
Comienza a enumerar con los dedos. Levanta el primero.
PADRE
El niño entrecierra los ojos y hace un gesto de negación. Le cuesta seguirle.
PADRE
El niño continúa en silencio.
PADRE
Ahora, mirando también al fondo del campo.
PADRE
Pausa larga. El viento sopla suavemente. Los dos callan. El niño lo mira... luego vuelve la mirada hacia el campo.
PADRE
El niño asiente lentamente, sin mirar al padre. Sigue mirando al otro lado del campo, pensativo.
Aparece el título: “Lo importante era estar ahí”.
¿Hablamos?